lunes, 19 de febrero de 2007

La madre de todos los juicios


Ya es inevitable, al citar la famosa metáfora, tener un recuerdo patético y un tanto amargo de su dueño. La difusión inmediata y universal de la ejecución de Sadam Husein, incluso a través del móvil, humanizó de tal modo al siniestro personaje, que lo transformó en víctima; el dolor y la brutalidad de aquel acto deleznable, como el de cualquier otro, provocó una empatía difícil de manejar. La voracidad caníbal e insaciable de los medios y las agencias internacionales de prensa genera, sin pudor y sin criterio informativo, un comercio de imágenes pornográficas -recordemos también los degollamientos ante cámara lanzados por los islamistas- que dan una imagen frívola e inmoral de Occidente a todos los países que se intenta atraer a "nuestra" democracia. No es el camino.
Pues bien, la "madre de todos los juicios" es el que empezó este pasado jueves y que intenta desentrañar los hechos y culpables del 11- M. No abundaré en opiniones, datos o crónicas sobre el hecho informativo, que ya inundan desde hace días, incluso semanas, gracias a los machacantes "previos", las páginas y minutos de los Medios. Volveré al tema con el que he arrancado: La información como producto de consumo. No es original, pero es a veces tan evidente que necesitamos rearmarnos con la postura crítica que siempre reclamo para enfrentarnos a aquellos que nos dicen cómo es el mundo. Si es "la madre de todos los juicios" lo es más por el incomparable despliegue de Medios que por la trascendencia política y social del mismo. Me explico; la trascendencia es enorme, pero el espectáculo genera frivolidad y distancia respecto de la realidad de los hechos. Los detalles, las anécdotas y las circunstancias terminan imponiéndose y generando ruido, "ruido mediático". Así, es fácil observar como todos los Medios, nacionales y extranjeros, han dedicado gran parte de su tiempo a grabarse unos a otros; un ejercicio de onanismo informativo.
Puedo anticipar con bastante certeza el argumento que me esgrimiría cualquier jefe de informativos: TODO es importante; los matices aportan riqueza y una visión más amplia... Y si tenemos los medios, ¿por qué no utilizarlos? En el fondo y en privado creo que todos ellos reconocerían que esta rueda ya no se puede parar y que cada vez exige más combustible. Hay una innegable complacencia en esas piezas obligatorias en todos los Medios, las de "color". Esta definición, que es la que utilizamos y aceptamos en este negocio, a todos los niveles, es para mí el paradigma de esa frivolidad y complacencia a la que me refiero. Es similar a cuando una película utiliza como reclamo publicitario su descomunal presupuesto. Los Medios también desarrollan sus propias figuras retóricas, sus circunloquios, de tal forma que la trascendencia de una noticia se mide más por la cantidad de cámaras que desplaza la CNN, que por los hechos juzgados y las conclusiones subsiguientes. Todas estas contundentes afirmaciones pueden ser replicadas e incluso asumidas, , conozco muchos periodistas que son partidarios del "espectáculo informativo, pero simplificar ayuda a clarificar la crítica.
Para finalizar, denunciar que casi la totalidad de las instituciones y entes sociales entran al trapo de este espectáculo mediático, todo el mundo quiere aprovechar el tener una cámara enfrente. Es curioso como la policía y la Guardia Civil despliegan sus armas y vehículos, sus efectivos armados y con chalecos en formación coreográfica, esas llegadas a toda velocidad haciendo sonar las sirenas... Como cámara, he de decir que resulta muy agradecido y entretenido de grabar.
Gracias.
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