domingo, 16 de noviembre de 2008

Popurrí

La palabra que da título a esta última entrada es un galicismo, será por eso que resulta tan cursi. Procede de la expresión "pot pourri", que, curiosamente, a su vez procede de un plato español medieval denominado "olla podrida", es decir, mezcla de cosas o ingredientes variados. Pues eso vengo a hacer con estas palabras, una "ropa vieja" de la semana que, como siempre, es la mejor definición de la actualidad informativa: el mismo plato cocinado con diversos ingredientes.


La atracción por el lado salvaje de la vida convoca en la Audiencia Nacional una muchedumbre de "plumillas" ávidos de historias al límite. "Antxon", ex-dirigente etarra, sería un excelente tertuliano para "La Noria" o cualquier otro programa que presuma de informativo. Los Medios sienten pasión por un hombre o mujer capaces de pegar un tiro y vivir en la clandestinidad, esos inadaptados que pegan patadas a los palos del sombrajo, esperando verlo caer y quedar en igualdad de condiciones con los que se resguardaban bajo él. Y "Antxon", pretendido rey del antisistema, sale y asume su papel e incluso se postula y muestra su currículo para esos debates dónde las ideas son masacradas por las palabras y los gritos enmascaran las voces. Pero... ¿quién se acuerda ahora? Esto es la TV


Y qué decir de los premios y de los fastos. De las luces de neón y el ruido incesante, de la nada abrumadora... Ya lo he dicho muchas veces, somos mercaderes en el templo. Me sigue llamando la atención que sólo acuden los premiados, debe de ser lo que distingue a los importantes de los mediocres, me refiero a los premios.





Por último y para bajar el telón, otro de mis temas recurrentes: las ONGs. La falta de pasta no impide celebrar ruedas de prensa dónde se vea y se oiga. Hace tiempo que me aburren, ya perdimos la inocencia respecto a los que lo dan todo a cambio de nada, pero ese no es el tema. Lo que quiero decir es que el que quiera ser escuchado debe hablar con claridad y si quieres ser visto, no te escondas. Un esquema me vendría de perlas ahora mismo... Pon 20 escribientes a la misma altura que la mesa de los hablantes y delante de los grabantes y tendrás una auténtica mierda, aderezada con la macilenta luz de fluorescentes y el sonido que
puede recoger un micrófono, que apunta al lado contrario del que habla y situado en el otro extremo de la mesa.
Pero lo más importante no es que nos lo pongan jodido, que para eso somos nosotros los profesionales, sino que las luchas de egos lo complican todo aún más. En ninguna conferencia de prensa pulula tanta gente desocupada por ahí como en éstas. ¡Ah! pero los peores son esos que de pronto intervienen desde una remota y oscura esquina de la sala, generalmente llena de trastos, y pretenden participar sin micro ni nada. Nunca uno o dos hacen de portavoces, no, se amontonan de 4 a 6 personas dispuestas a fulminarte las baterías. Empiezan bien, cuando uno termina de hablar, o se mueve y deja el sitio de los micros al siguiente, o se pasan los micros, que es solución mucho peor, ya que los cables terminan todos firmemente atados. Esta cooperación de sentido común no suele pasar de los 2 primeros y es olvidada sin remordimiento alguno en el turno de preguntas, que es el realmente importante y del que saldrán con seguridad los "cortes". Pero claro, todo el mundo quiere hablar y salir, no digamos si se trata de abogados... No es nada contra este colectivo en el que tengo algunos amigos, es que desconfío de los que pretenden dar lecciones de moralidad a los demás. Estoy un poco cínico ultimamente.

El próximo día voy a hablar de las tías que me parece que están buenas de esta profesión. Por ejemplo, un ranking de plumillas, foteras y cámaras... Se aceptan sugerencias y aportaciones... como siempre, claro, pero a ver si así veo algún comentario más.
mUaC
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