martes, 13 de abril de 2010

Mil veces ella

Hoy es un día radiante.

Bzzz... Bzzz...


Tras las nubes grises que empapan el cielo, decodifico el calor del sol. Rayos potentes y alegres, carga positiva de esperanza.

Doble pirueta inversa y me cargo de humedad, si me chupas, quito la sed.


Ayer, quizá tan sólo hace un instante, sus alas chocaron con las mías y el sobresalto encendió una mirada mutua. Mil veces ella, recuerdo kaleidoscópico. Electrizado por los múltiples haces de su mirada escaneando mi cuerpo. El tiempo se curva y lo fugaz se hace permanente. Su recuerdo impreso me acompañará hasta el momento en que mis alas dejen de batir.

Así pues, en este radiante día gris, aguardo el momento de percibir su vuelo en mis antenas. Esa grácil vibración qe retengo como el camino a la ambrosía.


Mil veces ella o el cielo vacío. Me han disparado un plug-in de amor y el tiempo ha cambiado; no avanza, se descuenta. Ansiedad de dar con tu frecuencia, de fundirnos en un solo diapasón. Vibración perfecta. Orgasmo. Armonía.

La felicidad siempre es anticipada, pero ahora todo es demasiado puro, necesito tocarte.
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